Cessair y sus seguidores: la primera llegada a Irlanda

La llegada de Cessair y sus seguidores acercándose en barco a la costa de Irlanda, poco antes del Diluvio según la mitología irlandesa.

Mucho antes de los Tuatha Dé Danann, de los Fomorianos o de los héroes de las leyendas irlandesas, existe una historia aún más antigua. Una historia situada en un tiempo remoto, cuando el mundo todavía no había sido transformado por el gran Diluvio.

Según el Lebor Gabála Érenn (Libro de las Invasiones de Irlanda), la primera persona que llegó a Irlanda fue una mujer llamada Cessair.

Su relato ocupa el inicio de la historia mítica irlandesa y describe un mundo que existió antes de las grandes inundaciones que cambiarían para siempre el destino de la humanidad.

El mundo antes del Diluvio

Las tradiciones medievales irlandesas intentaron conectar los antiguos relatos celtas con las narraciones bíblicas conocidas por los monjes cristianos que copiaron y preservaron estas historias.

Por ello, la llegada de Cessair se sitúa poco antes del Diluvio Universal.

Según la versión cristianizada del Lebor Gabála Érenn, Cessair era nieta de Noé. Sin embargo, cuando Noé comenzó a construir el Arca, ella y sus seguidores quedaron excluidos de la salvación que habría de sobrevivir a la gran inundación.

Ante aquel destino, decidieron buscar refugio en una tierra lejana situada en el extremo occidental del mundo conocido.

Ilustración de la Irlanda mítica antes del Diluvio.

Esa tierra era Irlanda.

La primera llegada

Las fuentes narran que Cessair reunió un grupo de seguidores y emprendió una larga travesía por mar.

Las cifras varían según las fuentes, aunque la tradición más difundida habla de:

  • Cessair.
  • Tres hombres.
  • Alrededor de cincuenta mujeres.

Tras una difícil navegación llegaron finalmente a Irlanda.

Según algunas versiones desembarcaron en la costa suroeste de la isla, en una época en la que el territorio aún permanecía prácticamente deshabitado.

La llegada de Cessair representa la primera ocupación mítica de Irlanda y el comienzo de la secuencia de pueblos que, según el Lebor Gabála Érenn, poblarían la isla a lo largo de los siglos.

Según la tradición más difundida, Cessair y sus compañeros llegaron a Irlanda cuarenta días antes del Diluvio.

La primera llegada a Irlanda de Cessair y sus seguidores según el Lebor Gabála Érenn.

Los compañeros de Cessair

Fintan: el superviviente imposible

Entre los hombres que acompañaban a Cessair destaca una figura que tendría un papel fundamental en toda la tradición irlandesa: Fintan mac Bóchra.

Cuando las aguas del Diluvio comenzaron a cubrir Irlanda, Fintan huyó y encontró refugio en una cueva conocida posteriormente como la Cueva de Fintan.

Mientras que la mayor parte de los compañeros de Cessair perecían bajo las aguas, él sobrevivió gracias a una serie de transformaciones mágicas. Las tradiciones no siempre coinciden, pero suelen afirmar que adoptó sucesivamente la forma de: 

  • salmón;
  • águila;
  • halcón.
Fintan mac Bóchra refugiado en la entrada de una cueva.

Gracias a esa extraordinaria longevidad llegó a contemplar la llegada de numerosos pueblos de Irlanda:

Por ello, algunas tradiciones lo consideran el gran guardián de la memoria de Irlanda.

Consejero de reyes y guardián de la memoria

Cuando los sabios deseaban conocer los acontecimientos más antiguos de la isla acudían a Fintan, pues era el único testigo directo del mundo anterior al Diluvio.

Con el paso de los siglos se convirtió en consejero de reyes, sabios, cronistas y poetas.

Algunas tradiciones incluso afirman que sobrevivió hasta la llegada del cristianismo y de San Patricio, momento en el que la antigua tradición oral comenzó a integrarse en la nueva Irlanda cristiana.

Fintan mac Bóchra: el hombre que recordó toda la historia de Irlanda

Algunos textos medievales narran cómo diversos sabios acudieron a consultarlo precisamente porque había sido testigo de los acontecimientos más antiguos de la isla.

Algunas tradiciones le atribuyen numerosas esposas -hasta dieciséis en ciertos relatos-, entre ellas Cessair. También se menciona en ocasiones un hijo, aunque tanto él como el resto de su familia perecieron durante el Diluvio.

Según las fuentes, Fintan vivió aproximadamente 5.500 años.

El Diluvio

La estancia de Cessair en Irlanda fue breve. Poco después de su llegada, las aguas del Diluvio cubrieron la tierra.  Cessair murió junto a la mayor parte de sus seguidores y aquella primera colonización desapareció casi por completo bajo las aguas. Solo Fintan sobrevivió para transmitir el recuerdo de aquel mundo perdido.

Con la inundación terminó la primera edad mítica de Irlanda.

La isla volvió a quedar deshabitada. Pero no por mucho tiempo.

Ilustración del Diluvio cubriendo la costa de la Irlanda mítica mientras Fintan contempla la inundación.

El comienzo de una larga historia

Aunque la historia de Cessair ocupa apenas unas páginas dentro del Lebor Gabála Érenn, posee un enorme valor simbólico.

Representa el inicio de la memoria mítica irlandesa. Un tiempo anterior a los grandes pueblos de la tradición celta. Un mundo situado entre la leyenda y el mito.

Tras el Diluvio llegarían nuevos pobladores.

  • Partholón y su pueblo.
  • Nemed y los nemedianos.
  • Los Fir Bolg.
  • Los Tuatha Dé Danann.
  • Finalmente, los milesios.

Pero antes de todos ellos estuvo Cessair.

La mujer que, según la tradición, fue la primera en poner pie en Irlanda.

Cessair poniendo por primera vez un pie en Irlanda según la mitología irlandesa.

Curiosidades

¿Era realmente nieta de Noé?

Las fuentes medievales la presentan como descendiente de Noé porque los monjes cristianos intentaron integrar las antiguas tradiciones irlandesas dentro de una cronología bíblica universal.

Muchos investigadores consideran que la figura de Cessair probablemente procede de tradiciones mucho más antiguas que posteriormente fueron reinterpretadas desde una perspectiva cristiana.

Sigue las huellas

Visítalo hoy…

Aunque la historia de Cessair pertenece al mundo del mito, todavía existen lugares de Irlanda asociados a su leyenda.

Uno de los más conocidos es Cúil Ceasra, identificado por algunas tradiciones como la tumba de Cessair, situada en el condado de Roscommon. Como ocurre con muchos lugares de la mitología irlandesa, resulta imposible separar completamente la historia de la leyenda.

Sin embargo, estos paisajes continúan recordando una de las narraciones más antiguas conservadas sobre los orígenes míticos de Irlanda.

Condado de Roscommon 

Diversas tradiciones locales sitúan en esta región algunos de los lugares vinculados a Cessair y a los relatos más antiguos del Lebor Gabála Érenn.

Aunque no existen evidencias arqueológicas que confirmen los acontecimientos descritos en la leyenda, el paisaje conserva el eco de una de las historias fundacionales más antiguas de la mitología irlandesa.

La Cueva de Fintan

Situada en la montaña de Arra, cerca del lago Lough Derg, en la colina Tul Tuinde.

Hoy no sabemos si la cueva de Fintan existió realmente. Sin embargo, durante siglos la tradición local señaló este lugar como el refugio donde el último superviviente del mundo anterior al Diluvio logró escapar de las aguas.

La tumba de Fintan

Algunas tradiciones afirman que Fintan terminó muriendo y recibió sepultura. Otras sostienen que abandonó Irlanda transformado en halcón.

La tradición suele situar su tumba en las proximidades de Lough Derg, en el condado de Tipperary, cerca de la montaña de Arra.

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