
Tras la desaparición del pueblo de Partholón, las leyendas cuentan que Irlanda volvió a quedar deshabitada durante un tiempo.
Entonces llegó un nuevo líder. Su nombre era Nemed.
Según el Lebor Gabála Érenn (Libro de las Invasiones de Irlanda), Nemed condujo a su pueblo hasta Irlanda, inaugurando una nueva etapa dentro del ciclo de las invasiones míticas.
Aunque su historia comenzó con esperanza, terminaría convirtiéndose en una de las más trágicas de toda la tradición irlandesa.
¿Quién era Nemed?
Las fuentes medievales presentan a Nemed como un noble líder descendiente de los antiguos supervivientes del Diluvio.
Al igual que otros pueblos del Lebor Gabála Érenn, la genealogía de Nemed fue vinculada por los monjes medievales al linaje de Noé, integrando así las antiguas tradiciones irlandesas dentro de la historia bíblica.
Al igual que Partholón, llegó acompañado por su familia y numerosos seguidores con la intención de establecerse definitivamente en Irlanda.
Durante su gobierno continuó la transformación de la isla. Las tradiciones atribuyen a su pueblo la limpieza de nuevas llanuras, la creación de campos de cultivo y la fundación de diversos asentamientos.
Sin embargo, muy pronto tendrían que enfrentarse a la amenaza que ya había acompañado a los pueblos anteriores: los Fomorianos.
La guerra contra los Fomorianos
Cuando Nemed llegó a Irlanda, los Fomorianos seguían siendo una poderosa fuerza dentro de la isla.
Al principio, los nemedianos consiguieron varias victorias. Las leyendas cuentan que derrotaron a distintos líderes fomorianos y lograron mantener durante un tiempo cierta estabilidad.
Aquella estabilidad, sin embargo, no duraría para siempre.
Tras la muerte de Nemed a causa de una enfermedad, los Fomorianos recuperaron el control.
El dominio fomoriano
Con Nemed desaparecido, los Fomorianos impusieron un duro dominio sobre su pueblo.
Las fuentes medievales describen un tiempo de gran sufrimiento.
Cada año, durante la festividad de Samhain, los nemedianos debían entregar un pesado tributo a los Fomorianos.
Algunas versiones afirman que consistía en:
- dos tercios de sus hijos;
- dos tercios de su ganado;
- dos tercios de sus cosechas.
Aunque los detalles varían según las distintas tradiciones, todas coinciden en presentar este tributo como el símbolo de la opresión fomoriana.
La elección de Samhain tampoco parece casual, ya que esta festividad marcaba uno de los momentos más importantes del calendario celta y simbolizaba el comienzo del invierno y el cambio de ciclo.
La Torre de Conand
El centro del poder fomoriano era una fortaleza conocida como la Torre de Conand.
Según las leyendas, pertenecía al jefe fomoriano Conand y estaba situada en una isla, identificada tradicionalmente con la actual Tory Island, frente a la costa del condado de Donegal.
Desde allí, los Fomorianos gobernaban y recibían los tributos impuestos a los nemedianos.
La torre acabaría convirtiéndose en uno de los escenarios más importantes de toda la narrativa de las invasiones míticas.
La gran rebelión
Incapaces de soportar durante más tiempo aquella situación, los nemedianos decidieron rebelarse. Reunieron un gran ejército y navegaron hasta la Torre de Conand.
Las leyendas cuentan que consiguieron tomar la fortaleza, dar muerte a Conand y destruir la torre.
Parecía que, por fin, habían recuperado la libertad. Pero la victoria fue efímera.
Poco después llegó una inmensa flota fomoriana dirigida por Morc (también conocido como Morc mac Dela).
Se desencadenó una batalla devastadora. Las fuentes describen un combate tan violento que muchos relatos afirman que el mar quedó cubierto por los restos de barcos y guerreros.
Prácticamente ambos ejércitos fueron destruidos.
El destino de los supervivientes
Muy pocos nemedianos lograron sobrevivir. Las tradiciones cuentan que los supervivientes abandonaron Irlanda y se dispersaron en distintas direcciones.
Con el paso del tiempo, aquellos grupos darían origen a nuevos pueblos que regresarían posteriormente a la isla.
Según la tradición medieval:
- unos viajaron al norte y, tras adquirir grandes conocimientos, sus descendientes acabarían convirtiéndose en los Tuatha Dé Danann;
- otros fueron esclavizados en Grecia y regresarían siglos después como los Fir Bolg;
- un tercer grupo abandonó Irlanda y se dispersó por distintas regiones del mundo, aunque las fuentes discrepan sobre su destino.
Así, aunque el pueblo de Nemed desapareció, su legado continuó viviendo a través de las siguientes invasiones míticas.
El legado de Nemed
La historia de Nemed marca un importante punto de inflexión dentro del ciclo mitológico irlandés.
Con él, los Fomorianos dejan de ser únicamente una amenaza ocasional para convertirse en los auténticos dominadores de Irlanda.
En este ciclo aparecen por primera vez algunos de los elementos más importantes de la tradición irlandesa: Samhain, la Torre de Conand, la gran rebelión contra los Fomorianos y el origen legendario de los pueblos que protagonizarán las siguientes invasiones.
Por eso, aunque Nemed no logró derrotar definitivamente a los Fomorianos, su historia preparó el camino para los grandes acontecimientos que vendrían después.
Sigue las huellas
Visítalo hoy…
La isla de Tory (Toraigh, en irlandés) se encuentra frente a la costa del condado de Donegal, en Irlanda.
Actualmente cuenta con una pequeña comunidad permanente y continúa siendo uno de los lugares más estrechamente vinculados a las antiguas leyendas de los Fomorianos.
En la parte más elevada de la isla se encuentra Dún Bhaloir (Fuerte de Balor), un antiguo recinto fortificado que la tradición asocia al legendario rey fomoriano Balor.
Según las leyendas medievales, este lugar también habría albergado la mítica Torre de Conand, escenario contra el dominio fomoriano.




