Invasiones míticas de Irlanda: pueblos, dioses y origen celta

Paisaje salvaje en la mitología celta antes de las invasiones míticas de Irlanda y la llegada de los humanos, asociado a seres primordiales.

Las invasiones míticas de Irlanda no describen un único origen, sino una sucesión de llegadas que dan forma al mundo celta.

A diferencia de otras tradiciones, la mitología celta no presenta un momento único de creación, sino un proceso en el que distintos pueblos habitan la isla, desaparecen…y dejan paso a los siguientes.

Este ciclo de ocupaciones míticas quedó recogido en una de las fuentes más importantes de la tradición irlandesa: el Lebor Gabála Érenn, conocido como el “Libro de las Invasiones de Irlanda”. 

Fue compilado por escribas cristianos medievales, probablemente entre los siglos XI y XII, aunque recoge materiales mucho más antiguos procedentes de la tradición oral. 

Más que una historia literal, este texto ofrece una visión simbólica del mundo: una tierra que evoluciona a través de distintos órdenes, desde lo primitivo hasta lo humano.

Irlanda antes de los hombres

En los relatos más antiguos, Irlanda aparece como una tierra salvaje, aún no definida. Un espacio donde lo natural y lo sobrenatural se mezclaban, donde las fronteras entre mundos eran especialmente débiles.

Antes de la llegada de los humanos, la isla fue habitada por seres que no pertenecían del todo al mundo conocido.

Algunos estaban más cerca de las fuerzas de la naturaleza que de los hombres.

Los primeros habitantes: seres primordiales

Las primeras figuras que aparecen en la tradición irlandesa son casi legendarias. Más que un pueblo organizado, representan una etapa inicial del mundo:

  • pueblos míticos
  • antecesores legendarios
  • figuras fundacionales

Entre ellos destacan figuras como:

  • Cessair, una de las primeras en llegar a Irlanda medieval según la tradición. 

En algunos relatos. su llegada ocurre incluso antes incluso del Diluvio. 

Es una figura ancestral, casi proto-mítica, asociada al primer poblamiento simbólico de la isla.

  • Partholón y su pueblo, vinculados a los primeros asentamientos organizados. A él se le atribuye la introducción de la agricultura y cierta estructuración del territorio.

Sin embargo, su pueblo desaparece, normalmente a causa de una plaga.

Estos primeros habitantes no perduran. Desaparecen, como si pertenecieran a un mundo que aún no estaba preparado para mantenerse.

Los Fomorianos: fuerzas del caos

Tras estas primeras etapas, emergen los Fomorianos.

No son un pueblo en el sentido tradicional. Son algo más antiguo. Más oscuro.

En muchas interpretaciones, representan fuerzas primordiales:

  • el caos
  • la oscuridad
  • lo salvaje
  • lo incontrolable

A menudo descritos como seres deformes o monstruosos, encarnan aquello que amenaza el equilibrio del mundo.

Pero no son simplemente enemigos. Son una parte esencial del orden natural.

Sin ellos, no existiría el conflicto que da forma a la realidad.

Fomorianos en la mitología celta representados como fuerzas del caos y la naturaleza salvaje

Los Fir Bolg: el primer orden humano

Después de los Fomorianos llegan los Fir Bolg.

A diferencia de los anteriores, este grupo ya muestra rasgos claramente humanos.

Gobiernan Irlanda, dividen el territorio y establecen una estructura:

  • organizan la tierra
  • crean reinos
  • establecen un primer orden

Durante un tiempo, Irlanda parece estabilizarse. Pero este equilibrio no es definitivo.

Los Tuatha Dé Danann: la llegada de los dioses

Entonces llegan ellos: Los Tuatha Dé Danann. Un pueblo que no es completamente humano ni completamente divino.

Su llegada marca un cambio fundamental.

Según la tradición, llegan envueltos en niebla, como si no pertenecieran del todo a este mundo.

Traen consigo conocimientos y habilidades desconocidas:

  • sabiduría
  • magia
  • dominio de la naturaleza
  • conocimiento oculto

Su presencia transforma Irlanda. Pero también introducen un nuevo conflicto.

La batalla de Mag Tuired: el equilibrio entre fuerzas

Uno de los episodios centrales de la mitología irlandesa son las batallas de Mag Tuired.

Mag Turied (o Moytura) significa “la llanura de Tuired”.

Según la tradición, allí tuvieron lugar dos grandes enfrentamientos.

Primera batalla: Tuatha Dé Danann vs Fir Bolg

Cuando los Tuatha Dé Danann llegan, la tierra ya está ocupada por los Fir Blog. 

El conflicto es inevitable.

Los Tuatha Dé Danann vencen, imponiendo un nuevo orden sobre la isla.

Segunda batalla: Tuatha Dé Danann vs Fomorianos

La segunda batalla tiene un carácter mucho más simbólico.

No es solo una guerra.

Representa el choque entre dos fuerzas fundamentales:

  • el orden
  • el caos

Los Tuatha Dé Danann vencen. Pero los Fomorianos no desaparecen. Pierden el dominio, pero continúan existiendo. 

Porque el caos no puede eliminarse. Solo puede equilibrarse.

Los Milesios: la llegada de los humanos

Tras los Tuatha Dé Danann, llegan los Milesios.

Ellos representan a los humanos.

Son quienes finalmente habitan Irlanda de forma definitiva. Pero su llegada no implica la desaparición de los antiguos habitantes.

Llegada de los Milesios a Irlanda en la mitología celta, primeros humanos que habitan la isla

El paso al Otro Mundo

Tras la llegada de los Milesios, los Tuatha Dé Danann no desaparecen. Se retiran, su destino es el Otro Mundo.

Ese retiro se asocia especialmente con los Sídhe: colinas, túmulos y espacios invisibles o encantados. 

Desde entonces:

  • habitan bajo la tierra
  • existen en un plano invisible
  • permanecen vinculados al mundo humano

Con el tiempo, pasan a ser conocidos como los Aos Sí.

No como gobernantes visibles…sino como presencias ocultas.

Un mundo en capas

Las invasiones míticas no son solo una sucesión de pueblos. Son una forma de entender la realidad.

Cada llegada representa un nuevo orden. Cada desaparición, una transformación.

El mundo celta no se construye de una vez. Se construye por capas. Capas que no desaparecen del todo, sino que permanecen bajo la superficie.

Porque, en la tradición celta, lo antiguo nunca se pierde completamente.

Solo cambia de forma.

Un origen distinto

A diferencia de otras culturas, donde el mundo nace de un único acto de creación, la mitología celta presenta un origen progresivo.

Un mundo que evoluciona. Que se transforma. Que se reordena.

Un mundo donde los dioses no crean la realidad…sino que la habitan.

Y donde los antiguos habitantes no desaparecen…

sino que siguen presentes, aunque ya no puedan verse.

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