
Pocas figuras han dejado una huella tan profunda en la historia como Cayo Julio César Augusto.
Su nombre sigue vivo en nuestro calendario. Su modelo político cambió Roma para siempre. Y el imperio que ayudó a construir marcaría el destino de Europa, el Mediterráneo y buena parte del mundo conocido durante siglos.
Nació el 23 de septiembre del año 63 a.C., con el nombre de Cayo Octavio (Gaius Octavius), dentro de una familia de posición destacada, aunque lejos del poder absoluto que alcanzaría más tarde.
Augusto no fue simplemente el primer emperador de Roma. Fue el hombre que diseñó una nueva Roma.
“Encontré una Roma de ladrillo y dejé una Roma de mármol.”
Cita atribuida a Augusto por Suetonio en su obra Vidas de los doce césares.
Orígenes: Augusto y sus raíces divinas
El propio Augusto promovió la idea de que su familia descendía de Eneas, el héroe troyano. Según la tradición, Eneas era hijo de la diosa Venus (Afrodita para los griegos).
Su familia, la gens Julia, afirmaba descender directamente de lulo (Ascanio), hijo de Eneas.
El heredero de Julio César
Era sobrino-nieto de Julio César, quien lo adoptó oficialmente en su testamento. Su vida cambió para siempre.
Tras el asesinato de Julio César en el año 44 a.C., Octavio heredó:
- su nombre
- su fortuna
- parte de su influencia política
A partir de ese momento empezó su ascenso al poder y una lucha por el futuro de Roma.
La guerra por el poder
Tras la muerte de César, Roma quedó sumida en una nueva etapa de guerras civiles.
Octavio formó una alianza política con:
- Marco Antonio
- Marco Emilio Lépido
Este gobierno compartido se llamó Segundo Triunvirato.
Sin embargo, con el tiempo la alianza se rompió y Octavio terminó enfrentándose a Marco Antonio.
Con el paso de los años, el enfrentamiento entre Octavio y Marco Antonio acabaría desembocando en uno de los episodios más decisivos de la historia romana: la Batalla de Accio (31 a.C.).
La victoria de Octavio sobre Marco Antonio y Cleopatra cambió definitivamente el rumbo de Roma, convirtiendo a Octavio en el dueño absoluto del poder romano.
El nacimiento del Imperio
En el año 27 a.C., el Senado le concedió el título de Augustus (“el venerable” o “el sagrado”). Este momento marca oficialmente el inicio del Imperio Romano.
Aunque mantuvo muchas de las antiguas instituciones de la República, el verdadero poder quedó concentrado en sus manos.
Aunque Augusto no se presentó como rey ni como dictador. Prefería los títulos de princeps (“primer ciudadano”) e Imperator (“comandante militar”), pero en la práctica controlaba:
- el ejército
- la política
- la religión
- las provincias
Bajo esa apariencia nació un nuevo sistema político conocido como el Principado.
La Pax Romana
Augusto gobernó durante más de cuarenta años, desde el año 27 a.C. hasta el 14 d.C. Durante su largo gobierno comenzó uno de los periodos de estabilidad más importantes de la Antigüedad. La llamada Pax Romana favoreció:
- la expansión económica
- la construcción de grandes infraestructuras
- el desarrollo urbano
- el comercio
- la consolidación administrativa del Imperio
Roma dejó atrás décadas de guerras civiles para convertirse en el gran centro político del Mediterráneo.
La transformación de Roma
Augusto impulsó una profunda renovación de la ciudad.
Durante su gobierno se levantaron templos, monumentos, foros y edificios públicos que transformaron la imagen de la capital. Entre las numerosas reformas y transformaciones destacan:
- Cursus Publicus, red oficial del Estado con mensajeros oficiales
- reorganización de provincias, entre ellas Hispania, donde fundó colonias para los veteranos de sus legiones.
- reformas monetarias
- restauró y amplió las carreteras romanas
- reorganización administrativa
- reorganizó servicios urbanos
- abastecimiento del grano (Cura Annonae)
Su programa arquitectónico fue también una poderosa herramienta política.
“En solares de mi propiedad construí, con dinero de mi botín de guerra, el templo de Marte Vengador y el Foro de Augusto.”
Extracto de Res Gestae Divi Augusti.
El Miliario de Oro
Hoy muchas ciudades tienen su “kilómetro cero”.
Hace más de dos mil años, Augusto levantó en el Foro Romano el Miliarium Aureum (Miliario de Oro), una columna monumental, símbolo del lugar desde el que, al menos simbólicamente, partían todos los caminos del Imperio.
Muchos historiadores relacionan simbólicamente el Miliario de Oro con la famosa expresión “Todos los caminos conducen a Roma”, aunque no existe ninguna prueba de que la frase naciera exactamente en este momento.
El Horologium Augusti
Entre las numerosas obras impulsadas por Augusto también destacó el Horologium Augusti, también llamado Solarium Augusti, fue un monumental reloj o calendario solar construido hacia el año 10 a.C. en el Campo de Marte. Utilizaba un gran obelisco egipcio (gnomon) para proyectar su sombra y medir el paso del tiempo de las estaciones.
El primer cuerpo de bomberos de la Antigüedad
En el año 6 d.C., Augusto creó las Cohortes Vigilum. Un cuerpo civil uniformado con funciones públicas.
Compuesta por siete cohortes, aproximadamente 1.000 hombres en cada una. Cada cohorte protegía dos de las catorce regiones (regiones administrativas o Regiones) de Roma.
Su función era:
- comprobar riesgos de incendio
- apagar incendios
- patrullar por la ciudad de noche
- mantener el orden
- vigilar calles
- perseguir delincuentes
Estaba compuesto en su mayoría por hombres libertos (antiguos esclavos que habían obtenido su libertad).
Llevaban cubos, bombas manuales, hachas, ganchos, escaleras…
Muchos lo consideran el primer cuerpo organizado de bomberos urbanos de la Antigüedad.
Ejército profesional de la Antigüedad
Augusto crea un ejército permanente. Soldado de carrera con:
- stipendium (salario)
- tiempo de servicio
- jubilación
Su servicio solía ser de veinte años aunque se podían sumar años adicionales en determinadas situaciones y en algunos casos podían ampliarse a veinticinco años.
Cuando terminaban su servicio recibían recompensas. Entre ellas:
- dinero
- tierras
Para financiar este ejército profesional Augusto creó en el año 6 d.C. el Aerarium Militare, tesoro militar destinado al pago de las recompensas de los veteranos.
La guardia personal del emperador
La Guardia Pretoriana era la guardia personal del emperador. Eran soldados, tropas de élite cuidadosamente seleccionadas.
Augusto creó nueve cohortes, y cada cohorte se componía aproximadamente de 500 hombres. Aunque estas cifras son discutidas.
Entre sus labores estaban proteger:
- al emperador
- edificios importantes
- puntos estratégicos
Con el paso de los siglos, la Guardia Pretoriana llegaría a acumular un poder tan extraordinario que se convirtieron en uno de los grupos más temidos del Imperio y, en ocasiones, decidiría el destino de los propios emperadores.
La gran reorganización de Roma
Una de las genialidades de Augusto fue administrar la ciudad. Dividió Roma en catorce regiones administrativas (Regiones XIV) y cada región se dividía en numerosos vici (barrios, distritos vecinales, calles). En el siglo IV había aproximadamente 265 vici.
Además estableció :
- administración local
- responsables de los vici
- gestión urbana
Aunque cada Recio tenían sus números oficiales cada una tenía su propio nombre:
- Regio I Porta Capena
- Regio II Caelimontium
- Regio III Isis et Serapis
- Regio IV Templum Pacis
- Regio V Esquiliae
- Regio VI Alta Semita
- Regio VII Via Lata
- Regio VIII Forum Romanum
- Regio IX Circus Flaminius
- Regio X Palatium
- Regio XI Circus Maximus
- Regio XII Piscina Publica
- Regio XIII Aventinus
- Regio XIV Transtiberim
Cada región estaba subdividida en los vici, barrios, calles, o pequeñas comunidades urbanas. Cada vici tenía sus propios responsables “magistri vici” (administradores locales) y ayudantes “ministri”. Normalmente había cuatro magistri por cada vicus, elegidos entre sus habitantes.
Ellos se ocupaban de: fiestas, cultos locales, organización vecinal y celebraciones entre otras.
Muchos tenían su propio altar de los “Lares Compitales”, muchos cruces de calles tenían pequeños altares. Eran divinidades protectoras de los cruces y de los barrios.
Aunque Augusto reorganizó administrativamente Roma conociendo la existencia de esta división gracias a las fuentes antiguas como escritores, inscripciones, monumentos y hallazgos arqueológicos, la lista completa de aquellos 265 vici no ha llegado hasta nosotros.
Algunos de ellos eran anteriores y fueron integrados en el nuevo sistema, mientras que otros parecen haber surgido o haber iniciado una nueva etapa durante las reformas augusteras, gran parte de aquella reorganización se ha perdido con el paso de los siglos.
- Vicus Tuscus (Calle Etrusca)
- Vicus Patricius
- Vicus Longus
- Vicus lugarius
- Vicus Sandaliarius
Entre los ejemplos documentados asociados a la reorganización de Augusto y situada en la Regio III (Isis et Serapis), destaca:
- Vicus Cornicularius, establecido aproximadamente alrededor del año 5 ó 6 a.C. Situada en la ladera sur del monte Oppio
Aunque hoy, su trazado ha desaparecido, se cree que ocupaba una zona próxima al actual Parque Arqueológico del Coliseo y a las laderas del monte Celio.
La huella de Augusto en el Imperio
En el año 25 a.C, fundó Augusta Praetoria (actual Aosta) tras las campañas contra los pueblos alpinos. Aún conserva parte de sus murallas.
Sus reformas alcanzaron prácticamente todos los rincones del Imperio. Fundó y reorganizó ciudades, impulsó nuevas colonias para veteranos, desarrolló redes de comunicación y favoreció la integración administrativa de numerosos territorios.
Su huella puede seguirse hoy todavía en lugares tan diversos como España, Francia, Suiza, Grecia o el norte de África, donde varias ciudades conservaron durante siglos el recuerdo de su nombre.
Aquella enorme reorganización territorial ayudó a consolidar el Imperio Romano y dejó un legado visible que aún puede rastrearse en numerosos lugares de Europa y el Mediterráneo.
Augusto y la propaganda
Pocas personas comprendieron tan bien como Augusto el poder de la imagen.
- Monedas
- Esculturas
- Monumentos
- Literatura
- Religión
Todo contribuyó a construir la imagen de un gobernante destinado a devolver la paz y el orden a Roma.
Poetas como Virgilio y Horacio participaron en ese extraordinario momento cultural que definiría toda una época.
«Quintili Vare, legiones redde!»
«¡Quintilio Varo, devuélveme mis legiones!«
Frase atribuida a Augusto por Suetonio tras conocer la derrota de tres legiones romanas en el bosque Teutoburgo (9 d.C.), uno de los mayores desastres militares de la historia de Roma.
Un hombre convertido en dios
Tras su muerte en el año 14 d.C., el Senado le otorgó el título póstumo de Divus Augustus (el Divino Augusto).
Se organizaron juegos públicos en su honor financiados en gran parte por su heredero y sucesor Tiberio.
Incluyeron:
- carreras de carros
- representaciones teatrales
- combates de gladiadores
Su culto se extendió por numerosos territorios del Imperio.
Durante siglos, distintas ciudades del Imperio levantaron templos y estatuas en su honor. Su nombre y sus inscripciones comenzaron a aparecer mucho más allá de Roma, reflejando el enorme prestigio alcanzado por quien había inaugurado una nueva era.
Curiosidades
El mes de Augusto: Augustus (Agosto)
A diferencia de Julio César, cuyo homenaje fue póstumo, Augusto recibió el honor de dar nombre a un mes estando todavía vivo.
El Senado tomó esta decisión en el año 8 a.C. porque varios de los acontecimientos más importantes de su carrera habían tenido lugar durante Sextilis.
También es el mes en que falleció. El 19 de agosto del año 14 d.C., fallece en Nola (cerca de Nápoles). Su cuerpo fue trasladado a Roma en un cortejo funerario donde finalmente en el Campo de Marte fue incinerado. Posteriormente sus cenizas fueron depositadas en el Mausoleo de Augusto.
“Acta est fabula, plaudite!”
“¡La comedia ha terminado. ¡Aplaudid!”
Frase atribuida a Augusto por el historiador Suetonio.
Padre de la patria
En el año 2 a.C. recibió el título de Pater Patriae (Padre de la Patria) o Augustus Pater (Padre Augusto), uno de los mayores honores concedidos por Roma.
Apareció en monedas, inscripciones y monumentos bajo fórmulas como Augustus Pater, reflejando el prestigio alcanzado por quien era considerado el padre y protector del Imperio.
El origen de la palabra “ministro”
La palabra latina minister significa originalmente “servidor”, “ayudante” o “asistente”. Procede de minus (menor), en contraste con magister, derivado de magis (más, mayor).
Mientras que magister hacía referencia al maestro o al que estaba por encima, minister designaba a quien servía o ayudaba.
De esta raíz proceden palabras modernas como ministro, ministerio o ministrar.
Sigue las huellas
El legado de Augusto puede seguirse todavía hoy en numerosos lugares del antiguo mundo romano.
Pero su memoria también permanece en antiguos territorios imperiales repartidos por Europa y el Mediterráneo, recordándonos hasta qué punto su figura trascendió las fronteras de la propia Roma.
“Cuando escribí estas memorias tenía setenta y seis años.”
Extracto de Res Gestae Divi Augusti.
Visítalo hoy…la ruta de Augusto
Roma
Para seguir las huellas de Augusto en la actualidad, el proyecto Digital Augustan Rome permite explorar de forma interactiva los principales edificios y reformas impulsadas durante su gobierno.
Para conocer la historia, el contexto arqueológico y muchos de estos monumentos, el Museo dell’Ara Pacis reúne información oficial entre los que se encuentran:
- Mausoleo de Augusto
- Ara Pacis
- Foro de Augusto
- Templo de Marte Ultor
- Casa de Augusto en el Palatino
- Restos del Templo del Divino Augusto
- Termas de Agripa
- El emplazamiento del Panteón original
- Horologium Augusti
La Domus Augusti (casa de Augusto) fue la residencia privada del emperador situada en la colina del monte palatino.
Un legado que sigue vivo
Pocas personas pueden afirmar que millones de seres humanos pronuncian su nombre cada año.
Sin embargo, eso ocurre con Augusto.
El antiguo mes romano de Sextilis pasó a llamarse Augustus en su honor. Con el paso del tiempo, el nombre evolucionó hasta nuestro actual agosto.
Más de dos mil años después, su nombre sigue marcando uno de los doce meses del año. Da nombre, transformado por los siglos, a ciudades que aún hoy están llenas de vida. Sus palabras continúan grabadas en piedra y sus monumentos siguen recibiendo visitantes de todo el mundo.
“Desde entonces fui superior a todos en autoridad, pero no tuve más poderes que cualquier otro de mis colegas en las magistraturas.”
Extracto de Res Gestae Divi Augusti.








