
Después de las grandes batallas de Mag Tuired, los Tuatha Dé Danann dominaban Irlanda.
Habían derrotado a los Fir Bolg. Habían vencido a los Fomorianos. Pero la tradición irlandesa todavía reservaba una última llegada. Desde el otro lado del mar apareció un nuevo pueblo: los Milesios, descendientes de Míl Espáine.
Su llegada marcaría el final del dominio de los Tuatha Dé Danann y el comienzo de una nueva etapa en la historia legendaria de Irlanda.
Los Milesios
Los Milesios, o hijos de Míl, son el pueblo que aparece al final de la tradición de las invasiones de Irlanda.
Su historia se cuenta principalmente en el Lebor Gabála Érenn, el Libro de las Invasiones de Irlanda, una recopilación medieval que reúne diferentes tradiciones sobre los supuestos pueblos que llegaron a la isla.
Según este relato, los Milesios procedían de tierras lejanas y estaban relacionados genealógicamente con antiguos habitantes de Irlanda.
Su antepasado más importante era Míl Espáine, cuyo nombre suele traducirse como “Míl de Hispania”.
Aunque Míl tuvo más hijos, entre los personajes más importantes de esta tradición encontramos a:
- Éber Finn
- Éremón
- Amergin, poeta, guerrero, druida y juez
Según los relatos medievales, los Milesios llegaron a Irlanda desde Hispania.
Míl Espáine
Aunque los Milesios reciben su nombre de Míl Espáine, la historia de su antepasado es mucho más compleja.
Míl Espáine es una figura construida dentro de una extensa genealogía que conecta a los Milesios con numerosas generaciones posteriores y con personajes bíblicos y legendarios.
El Lebor Gabála Érenn construye así una enorme genealogía destinada a situar a los habitantes de Irlanda dentro de una historia universal.
Es una de las características más fascinantes de la obra. Irlanda no aparece aislada. Su pasado legendario queda conectado con otras tierras, otros pueblos y otras genealogías.
La historia de Ith
Pero antes de que los Milesios llegaran a Irlanda ocurrió algo que cambiaría el destino de la isla.
Uno de sus antepasados, Ith, divisó Irlanda desde una torre situada en Hispania. Desde allí vio una tierra desconocida al otro lado del mar. Decidió viajar hasta ella acompañado por algunos de sus hombres.
Cuando llegó a Irlanda, encontró el país gobernado por los Tuatha Dé Danann, que acababan de derrotar a los Fomorianos.
Ith fue recibido inicialmente de manera pacífica e incluso intervino para ayudar a resolver una disputa entre los tres reyes de los Tuatha Dé Danann. Sin embargo, sus palabras sobre la riqueza y la belleza de Irlanda despertaron las sospechas de los gobernantes.
Temiendo que hubiera llegado para apoderarse de la isla, los Tuatha Dé Danann acabaron asesinándolo. Cuando los Milesios recibieron la noticia, decidieron vengar su muerte. Y prepararon una expedición para conquistar Irlanda.
La llegada de los Milesios
Los Milesios cruzaron el mar hacia Irlanda.
Cuando llegaron, reclamaron la isla como suya. Pero los Tuatha Dé Danann no estaban dispuestos a abandonarla sin luchar. Tras reunirse con los tres reyes de los Tuatha Dé Danann. los Milesios aceptaron una condición.
Debían regresar a sus barcos y alejarse de la costa. Navegarían hasta quedar a nueve olas de distancia y después intentarían volver a desembarcar. Si conseguían alcanzar la costa. Irlanda sería suya. Los Milesios aceptaron.
Y entonces comenzó el enfrentamiento que decidiría quién gobernaría Irlanda.
La tormenta de los Tuatha Dé Danann
Cuando los Milesios regresaron, los Tuatha Dé Danann recurrieron a sus poderes mágicos. Los druidas provocaron una tormenta que dispersó los barcos de los invasores.
Los barcos milesios fueron dispersados y muchos de los invasores estuvieron a punto de perderse en el mar.
Entonces intervino Amergin, poeta y druida de los Milesios, utilizó también sus conocimientos mágicos y recitó un famoso poema dirigido a Irlanda, invocando sus montañas, ríos y tierras.
La tormenta finalmente desapareció. Los barcos supervivientes consiguieron alcanzar la isla y los Milesios pudieron continuar su conquista.
Las Batallas
La tradición del Lebor Gabála Érenn conserva varios enfrentamientos relacionados con la llegada de los Milesios.
La batalla de Sliabh Mis
Fue uno de los primeros grandes enfrentamientos entre los Milesios y los Tuatha Dé Danann, según la tradición la batalla fue librada el tercer día después del desembarco.
La tradición la sitúa en Sliabh Mis, en el condado de Kerry.
Los Milesios lograron imponerse y continuaron su avance por Irlanda.
La batalla de Life
El Lebor Gabála Érenn también menciona la batalla de Lefe.
En ella, los Tuatha Dé Danann recurrieron de nuevo a su magia y convocaron criaturas monstruosas con forma de gigantes mediante sus artes druídicas.
Los hijos de Míl, entre ellos Éber, Éremón e Ír, combatieron contra ellas.
Esta batalla no aparece con la misma importancia en todas las versiones de la tradición milesia, pero forma parte del relato conservado en el Lebor Gabála Érenn.
La batalla de Tailtiu
Finalmente llegó el enfrentamiento decisivo.
En Tailtiu, los Milesios se enfrentan a los tres reyes Tuatha Dé Danann: Mac Cuil, Mac Cecht y Mac Gréine.
Los tres murieron durante la batalla. Según la tradición:
- Amergin mató a Mac Gréine.
- Éber mató a Mac Cuil.
- Éremón mató a Mac Cecht.
Las tres reinas Ériu, Fódla y Banba, también mueren en esta tradición.
Con la derrota de sus reyes, el dominio visible de los Tuatha Dé Danann llegó a su fin.
El reparto de Irlanda
Después de derrotar a los Tuatha Dé Danann, comenzó una nueva etapa.
Los Milesios se repartieron el territorio y Éber Finn y Éremón recibieron las mitades meridional y septentrional de Irlanda, respectivamente.
La tradición posterior relacionó esta división con el Eiscir Riada, una antigua formación de colinas y depósitos glaciares que atraviesa la isla desde las proximidades de Galway hasta Dublín.
Éremón quedó asociado al ejercicio de la soberanía, mientras que Éber recibió la mitad meridional.
Pero la paz entre los hermanos no duraría mucho.
Los Tuatha Dé Danann se retiran al mundo oculto
Los Tuatha Dé Danann habían perdido el dominio visible de Irlanda.
Pero la tradición cuenta que, en lugar de abandonar completamente la isla, se retiraron al mundo de los sídhe, asociado a las colinas y antiguos túmulos del paisaje irlandés.
Desde entonces vivirían en un mundo oculto.
La tradición posterior los relacionaría con los Aos Sí, el “pueblo de los túmulos” o seres asociados a los sídhe. Así, los antiguos gobernantes sobrenaturales de Irlanda dejaron de aparecer como soberanos visibles y pasaron a formar parte del otro mundo.
Las colinas seguían allí. Y, según la tradición, ellos también.
Amergin y la tierra de Irlanda
La llegada de los Milesios también dejó uno de los poemas más famosos de la tradición irlandesa.
Amergin, poeta y druida de los Milesios, al desembarcar pronunció un poema relacionado con la propia tierra.
“Soy el viento del mar…”
“Soy el océano…”
“Soy la montaña…”
La tradición convierte así a Amergin en una figura estrechamente relacionada con la propia Irlanda.
No es simplemente un guerrero. Es también poeta, druida, juez y mediador. Y su palabra acompaña a los Milesios en uno de los momentos fundamentales de su historia: la llegada a la tierra que acabarán reclamando como propia.
Una nueva Irlanda
Con la llegada de los Milesios termina la gran secuencia de invasiones míticas de Irlanda. Los pueblos sobrenaturales quedan atrás. Los Fir Bolg habían desaparecido como poder dominante. Los Fomorianos habían sido derrotados. Los Tuatha Dé Danann habían gobernado Irlanda.
Ahora llegaban los Milesios. Y con ellos comenzaba el mundo de los antepasados legendarios de los irlandeses.
Los dioses no desaparecieron, simplemente cambiaron de lugar. Se escondieron bajo las colinas. Y allí, según la tradición, continuaron viviendo.
Los hermanos Éber Finn y Éremón
Tras la conquista de Irlanda, la tradición presenta a Éber Finn y Éremón como los dos grandes protagonistas del reparto del poder.
Éber recibió la mitad meridional de la isla y Éremón la septentrional. La división se convirtió en uno de los grandes motivos genealógicos de la tradición irlandesa: dos hermanos, dos territorios y dos líneas de descendencia que acabarían explicando el origen legendario de distintos pueblos y dinastías.
El Eiscir Riada llegó a desempeñar un papel simbólico como frontera entre ambos territorios dentro de esta construcción tradicional.
El conflicto entre hermanos
La paz entre los hermanos duró poco. Las fuentes medievales conservan distintas versiones sobre el enfrentamiento que acabó con la vida de Éber Finn.
El Lebor Gabála Érenn recoge una batalla entre Éber y Éremón en Airget Ros, mientras que los Annals of the Four Masters sitúan el enfrentamiento en Geissill, la actual Geashill.
El motivo del conflicto también aparece de diferentes maneras en las tradiciones. Una de ellas relaciona la disputa con la distribución del territorio y con las pretensiones de Éber sobre determinadas partes.
En cualquier caso, el resultado fue el mismo: Éber Finn muere y Éremón queda como único soberano.
La tradición presenta así la primera gran división de los Milesios como el origen de una nueva etapa de la monarquía legendaria de Irlanda.
Amergin
Amergin no desapareció después de la conquista. Durante el relato de la invasión continúa desempeñando un papel fundamental como poeta, juez y figura mediadora.
Sin embargo, una tradición conservada en el Lebor Gabála Érenn cuenta que posteriormente se enfrentó a su hermano Éremón en la batalla de Bile Tened, en Mide, y que allí murió.
Una historia que siguió viviendo
La historia de los Milesios dejó una huella profunda en la tradición irlandesa. Durante siglos, genealogistas y escritores medievales utilizaron estas historias para construir una explicación del pasado de Irlanda.
Los relatos mezclaron:
- genealogías,
- mitología,
- tradiciones locales,
- historias bíblicas,
- nombres de lugares,
- y recuerdos de pueblos antiguos.
El resultado fue una enorme narración sobre cómo Irlanda había sido poblada una y otra vez.
Los Milesios no eran solamente los últimos invasores de la historia mítica. Se convirtieron también en los antepasados legendarios desde los que las genealogías medievales podían explicar el origen de diferentes pueblos, territorios y dinastías.
Curiosidades
Banda, Fódla y Éiru
Durante su avance por Irlanda, los Milesios se encontraron con las tres figuras femeninas asociadas a la tierra: Banda, Fódla y Éiru.
Amergin actuó como poeta y mediador y, según la tradición, aceptó que la isla conservara para siempre el nombre de Éiru.
De Éiru procede el nombre irlandés Éire.
Los reyes míticos que acabaron en las genealogías
La historia de los Milesios no terminó en las páginas de la mitología.
Durante la Edad Media, los genealogistas irlandeses utilizaron a Éber Finn y Éremón como antepasados legendarios de diferentes linajes y dinastías que sí existieron históricamente.
A partir de ellos se construyeron genealogías que vinculaban a distintas familias gobernantes de Irlanda con aquellos antiguos conquistadores míticos. Así, personajes procedentes de una narración legendaria acabaron apareciendo como antepasados de reyes y linajes históricos.
Entre los grupos tradicionalmente relacionados con estos linajes encontramos, entre otros, a los Uí Néill, los Connachta, los Eóganachta y los Dál gCais.
Los Eremonianos: descendientes de Éremón
Dentro de las genealogías medievales, Éremón aparece como antepasado legendario de numerosos linajes del norte y centro de Irlanda.
Entre los grupos tradicionalmente vinculados a esta línea encontramos:
Los Uí Néill: una de las dinastías más poderosas e influyentes de la Irlanda medieval, asociada a las genealogías a Éremón. De esta tradición genealógica forma parte también la ascendencia atribuida a Niall de los Nueve Rehenes.
Los Connachta: el conjunto de linajes reales asociados a la provincia de Connacht.
Clan Colla y Uí Maine: agrupaciones y linajes que aparecen también dentro de las complejas genealogías medievales relacionados con los descendientes de Éremón.
Algunas genealogías medievales incluso conectaron esta línea con los Dál Riata y, a través de ellos, con las tradiciones dinásticas de Escocia.
Los apellidos y familias que posteriormente fueron relacionados con estos grandes grupos son numerosos, entre ellos O’Neill, O’Donnell, O’Connor, O’Reilly y Gallagher.
Los Eberianos: descendientes de Éber Finn
Las genealogías medievales relacionaron a Éber Finn principalmente con los linajes del sur de Irlanda, especialmente con Munster.
Entre los grupos tradicionalmente vinculados a esta línea encontramos:
Los Dál gCais: el poderoso grupo de Munster que alcanzó una enorme importancia política durante la Edad Media.
Brian Boru: uno de los personajes históricos más célebres asociados posteriormente a esta tradición genealógica. Fue rey de Munster y, más tarde, uno de los principales aspirantes al título de rey supremo de Irlanda.
Los Eóganachta: la gran dinastía de Munster, vinculada en las genealogías medievales con la línea meridional.
Entre los apellidos y familias que aparecen relacionados posteriormente con estos linajes se encuentran O’Brien, McCarthy, O’Sullivan, O’Mahony, MacNamara y O’Carroll.
Los Milesios habían comenzado como personajes de una historia legendaria. Siglos después, sus nombres acabarían formando parte de los árboles genealógicos de familias y dinastías que sí pertenecen a la historia documentada de Irlanda.
El final de una era
Dentro de la tradición mitológica irlandesa representa el final de la época de los grandes pueblos sobrenaturales.
Los Milesios llegaron desde el mar y cambiaron para siempre el destino de la Irlanda mítica. Los Fir Bolg habían desaparecido como poder dominante. Los Fomorianos habían sido derrotados. Los Tuatha Dé Danann habían gobernado Irlanda, dejaron el mundo visible y se retiraron bajo las colinas.
Los dioses no desaparecieron. Simplemente cambiaron de lugar. Se escondieron bajo las colinas. Y allí, según la tradición, continuaron viviendo.
Porque algunas historias no terminan cuando un pueblo pierde su reino. Simplemente cambian de lugar.
Sigue las huellas
Visítalo hoy…
Colina de Tara – Condado de Meath
Los Milesios forman parte de la tradición que explica la sucesión de los pueblos que gobernaron la Irlanda mítica.
Tara, asociada durante siglos con la soberanía y los grandes reyes de Irlanda, conserva un paisaje arqueológico formado por numerosos monumentos y recintos.
Entre sus principales elementos destacan:
- Lia Fáil, la Piedra del Destino, asociada en la tradición a uno de los grandes tesoros de los Tuatha Dé Danann.
- Forradh, donde se encuentra actualmente la Lia Fáil.
- Ráth na Ríogh, el Recinto de los Reyes.
- Teach Chormaic, la Casa de Cormac.
Los sídhe
Numerosos túmulos y colinas de Irlanda quedaron asociados en el folclore posterior con los Aos Sí.
Muchos de estos monumentos fueron construidos miles de años antes de que aparecieran los relatos medievales sobre los Tuatha Dé Danann.
Con el paso del tiempo, aquellos lugares fueron incorporándose al imaginario sobrenatural de Irlanda y terminaron convertidos, dentro de la tradición popular, en moradas de seres del otro mundo.
Newgrange – Brú na Bóinne
El gran monumento neolítico de Brú na Bóinne, construido alrededor del 3200 a.C., es miles de años anterior a los relatos medievales sobre los Tuatha Dé Danann y los Milesios.
Newgrange forma parte de uno de los paisajes arqueológicos más importantes de Irlanda y, con el tiempo, también quedó asociado a antiguas tradiciones mitológicas.
Inber Scéine – Río Kenmare, Condado de Kerry
La tradición milesia relaciona este estuario con la llegada de los supervivientes de la expedición.
El lugar recibió su nombre de Scéne, esposa de Amergin, que murió durante el viaje hacia Irlanda.
Inber Colptha – desembocadura del río Boyne
La tradición sitúa aquí el desembarco de uno de los grupos milesios.
El Lebor Gabála Érenn explica además que Colptha, hijo de Míl, fue el primero en desembarcar allí, y que el puerto recibió su nombre por él.
Hoy la zona de la desembocadura del Boyne forma parte de un paisaje profundamente relacionado con algunas de las tradiciones más antiguas de Irlanda.
Sliabh Mis – Condado de Kerry
La montaña donde la tradición sitúa una de las primeras grandes batallas de la conquista milesiana contra los Tuatha Dé Danann.
Tailtiu – Teltown, Condado de Meath
El lugar asociado a la batalla decisiva en la que los tres reyes de los Tuatha Dé Danann, Mac Cuil, Mac Cecht y Mac Gréine, encontraron la muerte.
Gaeshill / Airge Ros – Condado de Offaly
Dos lugares aparecen en las fuentes medievales al contar el conflicto posteriormente entre Éber y Éremón.
Los Annals of the Four Masters sitúan la batalla en Geissill, identificada con Geashill.
El Lebor Gabála Érenn, en cambio, recoge Airget Ros como escenario del enfrentamiento.
Bile Tened
Lugar asociado a la muerte de Amergin a manos de su hermano Éremón.
El Lebor Gabála Érenn sitúa allí el enfrentamiento y la muerte del poeta y juez milesiano. Hoy identificado como Moynalty, en el condado de Meath.






