
Hay comidas que alimentan. Y hay comidas que se convierten en cultura.
La pizza pertenece al segundo grupo.
Hoy es el símbolo de Italia, de celebraciones, de reuniones, de antojos nocturnos…y de esa certeza universal de que aunque el mundo arda, una pizza aún puede arreglar la vida durante unos minutos.
Lo curioso es que la pizza no nació como un plato refinado, ni como algo “gourmet”, ni como tradición aristocrática. Nació como algo humilde. Como una respuesta simple a una necesidad humana antigua: pan + calor.
Y desde ahí conquistó el planeta.
Antes de la pizza: los panes planos del Mediterráneo
Mucho antes de que existiera la palabra “pizza” tal y como la entendemos hoy, en el Mediterráneo se consumían panes planos con ingredientes encima.
Civilizaciones antiguas como los griegos, egipcios y romanos tenían panes planos condimentados, tortas saladas o masas horneadas a las que se añadía aceite, hierbas y, a veces, queso.
Era una forma práctica, sencilla y nutritiva de comer.
El tomate: la revolución que cambió Europa (y la pizza)
Hay un ingrediente sin el cual no imaginamos la pizza: el tomate.
Pero el tomate no es europeo: llegó desde América tras los viajes del siglo XVI. Durante un tiempo se consideró extraño, incluso peligroso. Sin embargo, en Italia el tomate fue popularizándose entre los siglos XVII y XVIII, hasta convertirse en una pieza clave de su cocina.
Y ocurrió lo inevitable: pan plano + tomate + fuego se transformaron en una combinación perfecta.
Ahí a pizza empezó a tomar forma.
Nápoles: la pizza como comida del pueblo
Si hay una ciudad que puede reclamar el nacimiento de la pizza moderna, esa es Nápoles. La pizza napoletana (masa plana con ingredientes encima) surge en Nápoles como comida callejera barata.
Durante siglos, Nápoles fue un lugar densamente poblado y vibrante, donde muchas familias trabajadoras necesitaban comida:
- rápida
- barata
- caliente
- saciante
La pizza era el alimento del pueblo.
La palabra “pizza” antes de la pizza
La primera aparición escrita conocida data de un documento latino de Gaeta (sur de Italia) en el año 997. Aparece escrita como “pizza” (o forma similar) como parte de un pago o alquiler.
En Nápoles:
- en los siglos XVII y XVIII hay referencias donde se usa el nombre “pizza” para estos panes planos horneados.
- 1738 aparece una de las primeras menciones importantes a la palabra “pizza”.
- 1830 se publica el libro “Usi e costumi di Napoli e contorni descritti e dipinti” (Usos y costumbres de Nápoles y alrededores), donde describe la pizza napolitana como comida típica del pueblo.
La pizza más antigua. Pizza Napoletana “Marinara”
La pizza napolitana original se componía de una masa de harina, agua, sal y levadura, y se estiraba a mano. Era fina en el centro, con bordes hinchados, suave y elástica, con las típicas “manchitas negras” del horno de leña. Para su cocción se usaban hornos de leña a altísima temperatura, por lo que se cocinaba en apenas 60-90 segundos.
La más clásica y callejera de todas recibió el nombre de Marinara. Ésta pizza Marinara se componía, en su versión tradicional de:
- tomate
- ajo
- orégano
- aceite de oliva
1889: La pizza de la realeza
Según la tradición, en 1889, durante una visita real a Nápoles, el pizzero Raffaele Esposito preparó una pizza para la reina Margarita de Saboya (Margherita di Savoia).
Esta pizza tenía tres ingredientes principales:
- tomate (rojo)
- mozzarella (blanco)
- albahaca (verde)
Los colores de la bandera italiana.
La historia cuenta que a la reina le gustó tanto que la pizza fue bautizada en su honor: Pizza Margherita.
La pizza dejó de ser solo comida popular y se convirtió en un emblema.
De Italia al planeta: la pizza conquistó el mundo
La pizza cruzó fronteras. Su expansión global se aceleró especialmente por la emigración italiana (siglos XIX-XX).
En lugares como Estados Unidos, las comunidades italianas llevaron sus recetas, sus hornos y sus costumbres.
Allí la pizza mutó:
- aparecieron versiones más grandes
- más cargadas de ingredientes
- nuevas masas
- nuevos estilos
La pizza se adaptó. Hoy existen pizzas:
- tradicionales napolitanas
- romanas (más finas y crujientes)
- estilo New York
- Chicago deep dish
- con piña
9 de febrero: Día Mundial de la Pizza
En 2017, la UNESCO reconoció el arte del pizzaiuolo napolitano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El 9 de febrero, el mundo celebra popularmente el Día Mundial de la Pizza, una fecha adoptada en calendarios internacionales y medios, aunque no existe un decreto único oficial que lo establezca.
Y aunque pueda parecer una festividad moderna, la pizza es una de las comidas más extendidas y reconocibles del planeta.

