
En la Antigua Roma, marzo no era un mes más.
Era el comienzo del año.
Antes de que enero ocupara ese lugar, el calendario romano arrancaba con Martius, un mes dedicado al dios Marte y cargado de rituales, purificaciones y ceremonias que marcaban el inicio de un nuevo ciclo.
Para los romanos, el año no empezaba en invierno, sino cuando la tierra despertaba, los campos se preparaban y la ciudad volvía a ponerse en movimiento.
Marzo era el mes del renacer… pero también de la acción.
Martius: el mes de Marte
El nombre de marzo procede de Martius, en honor a Marte, una de las divinidades más antiguas del panteón romano.
Aunque hoy se le recuerda sobre todo como dios de la guerra, en sus orígenes Marte no era únicamente un dios guerrero. También estaba vinculado a:
- la fertilidad de la tierra
- la protección de los campos
- el crecimiento de los cultivos
- el orden y la defensa de la comunidad
En la mentalidad romana arcaica, Marte era tanto protector agrícola como guardián militar.
El verdadero inicio del calendario romano
Según la tradición romana, el primer calendario fue atribuido a Rómulo, fundador mítico de Roma, hacia el siglo VIII a.C.
Este calendario primitivo constaba de diez meses y comenzaba en marzo. El año arrancaba, por tanto, con el despertar de la naturaleza.
Más tarde, el rey Numa Pompilio, (tradicionalmente fechado entre 715-673 a.C.) reformó el sistema y añadió:
- Ianuarius (enero)
- Februarius (febrero)
Completando así el ciclo anual.
Sin embargo, durante siglos, marzo conservó su enorme peso simbólico como inicio natural del año.
Un mes de rituales y purificación
Marzo estaba lleno de ceremonias públicas destinadas a cerrar el ciclo anterior y preparar el nuevo.
Entre las festividades más importantes se encontraban:
Las Equirria
14 de marzo (y tradicionalmente también 27 de febrero)
Carreras de caballos dedicadas a Marte, asociados a la fuerza, la velocidad y la preparación militar.
No eran simples competiciones deportivas sino rituales asociados a:
- la energía vital
- la preparación militar
- la renovación del impulso colectivo
Mamularia
14 o 15 de marzo
Ritual profundamente arcaico vinculado a la figura semi-mítica de Mamurius Veturius.
Simbolizaba:
- el “año viejo”
- lo gastado
- el ciclo que termina
- el invierno simbólico
Según la tradición un hombre anciano – representando a Mamurius- vestía con pieles y era golpeado ritualmente con varas y expulsado simbólicamente de la ciudad.
Era un rito de transición.
Anna Perenna
15 de marzo
Festividad popular dedicada a Anna Perenna, diosa asociada al del ciclo anual.
Su nombre significa:
- Anna – año
- Perenna – perpetuo, continuo
Se celebraba en el Campus Martius (Campo de Marte) mediante:
- picnics masivos
- bebida abundante
- canciones
- ambiente festivo
Era costumbre beber tantas copas como años se deseaba vivir.
Las ceremonias de los Salii
Los Salii, sacerdotes guerreros de Marte recorrían la ciudad durante marzo:
- danzando
- golpeando escudos sagrados (ancilia)
- entonando himnos arcaicos
Estos rituales despertaban simbólicamente la energía del dios tras el reposo invernal.
El Tubilustrium
23 de marzo
Ritual de purificación de las trompetas sagradas (tubae), utilizadas tanto en ceremonias religiosas como en contextos militares.
Marzo no solo inauguraba la primavera: ponía en marcha Roma.
Campus Martius (Campo de Marte)
El Campus Martius era una enorme llanura aluvial junto al Tíber, situada fuera del pomerium, el límite sagrado de Roma.
Durante la República, fue un espacio abierto destinado a:
- entrenamiento militar
- asambleas y elecciones
- rituales públicos
- ceremonias de purificación
Allí se encontraba el Ara Martis (Altar de Marte), un antiguo altar sagrado dedicado, no un templo monumental.
De llanura ritual a distrito monumental
Durante la época imperial, el Campo de Martius se transformó en un centro urbano monumental.
Entre los edificios erigidos allí destacan:
- Teatro de Pompeyo, 55 a.C.
- Termas de Agripa, 25 a.C,
- Panteón de Agripa. Construido en el 27 al 25 a.C. Construido por el arquitecto político Marco Vispano Agripa, mano derecha del emperador Augusto.
El actual Panteón fue reconstruido más tarde por Adriano entre 118-125 d.C,
Cuando enero reemplazó a marzo
El cambio decisivo se produjo en el 153 a.C.
Desde entonces, los cónsules comenzaron su mandato el 1 de enero, lo que desplazó oficialmente el inicio del año.
Fue un ajuste político y administrativo.
Sin embargo, el peso simbólico de marzo nunca desapareció del todo.
Aún hoy, meses como septiembre, octubre, noviembre y diciembre conservan nombres numéricos que ya no coinciden con su posición real en el calendario.
La primavera sigue asociándose, casi instintivamente, a comienzos.
Guerra, agricultura y equilibrio
Para los romanos, guerra y agricultura no eran opuestas. Ambas formaban parte del mismo equilibrio:
- la tierra debía ser fértil
- la ciudad debía estar protegida
- el orden debía mantenerse
Marte encarnaba esa dualidad entre creación y defensa, entre vida y conflicto.
Marzo y el arquetipo universal
Roma ritualizó Marzo dentro de un patrón compartido por muchas culturas antiguas:
- fin del invierno
- regreso de la luz
- renovación del ciclo
- reinicio del tiempo
Mientras otros pueblos lo expresaban mediante mitos agrícolas o diosas de renacimiento, Roma lo convirtió en calendario, rito y estructura social.
Curiosidades
El Campo de Martius no desapareció,
Muchos de los lugares más visitados del mundo se alzan sobre su antiguo territorio:
- Fuente de Trevi
- Plaza España
- Barrio Campo Marzio
Pocos visitantes saben que uno de los lugares más fotografiados del planeta, la Fuente de Trevi, se encuentra dentro de la antigua zona del Campo de Marte.
Donde hoy resuenan cámaras y monedas cayendo al agua, durante siglos se celebraron rituales, entrenamientos militares y ceremonias dedicadas a Marte.
El tiempo cambia.
El lugar permanece.


